Se considera biomasa a la materia orgánica originada en un proceso biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía. Sus beneficios son de sobra conocidos:

    ·ECONÓMICOS: es el combustible más económico que existe, con un ahorro aproximado del 50-60% respecto al gasoil y GLP y de un 15-20%  respecto al gas ciudad. Este ahorro permite unos periodos de amortización de unos 2-3 años en instalaciones de nueva creación.

    ·ESTABILIDAD: el precio del combustible es más estable ya que no depende de cotizaciones internacionales que pueden dispararse por conflictos bélicos, desastres naturales…

    ·BIOSOSTENIBLE: permite el uso de subproductos de industrias agroalimentarias y la limpieza de montes. No emite gases de efecto invernadero y tiene una emisión de CO² neutra.

    ·NACIONAL: es una fuente de energía 100% española que puede ayudar a crear numerosos puestos de trabajo sobre todo en el ámbito rural y puede fijar a la gente joven en sus pueblos natales.

Realmente, biomasa es casi todo lo que puede quemarse para obtener energía pero esto no quiere decir que todo lo que se puede quemar sea bueno para todo tipo de instalaciones.

 

 La biomasa es considerada un recurso renovable ya que no sólo es inagotable cuando se emplea de forma sostenible sino que también sus emisiones de CO² se consideran nulas.
 
Su ciclo, por tanto, es un proceso en equilibrio:  el CO² emitido en su combustión es reabsorbido por las plantas y árboles y, mediante la fotosíntesis, es convertido en O².

Evita así la emisión de CO y CO² en exceso, como ocurre con otros procesos de producción de energía con el uso de combustibles fósiles.